Tuesday, September 4, 2012

Terminando el Cuerpo del proyecto

Mientras siguen llegando las respuestas -me llama la atención que los primeros en responder son lxs alumnxs del año pasado, sigo con el cuerpo del proyecto. Vamos con marchas y contramarchas. Borrando, agregando, dudando, quitando.

Las clases este año son muy "charladas". Quiero decir, siempre propiciamos el diálogo, pero este año nos tocó un grupo que tiene ganas de opinar sobre Ciencia, Verdad, Política científica. Muchos se destacan por se críticos y reflexivos.

El martes un chico alto que siempre lleva el mate y nos comparte preguntó: "¿Entonces no todo lo que dicen los científicos es verdad?" Qué es la verdad para vos, interpelamos. Me adelanté con mi propia respuestas: Para mí es una construcción socialmente aceptada por un grupo de personas en un momento determinado. Me gustó ver su cara mientras se tomaba el mate.


C. CUERPO DEL PROYECTO

1.   Campo de Estudio: Educomunicación. Redes Sociales (Web 2.0) Divulgación Científica. Comunicación Social de la Ciencia

 

2.   Relevancia social       

Consideramos que la formación de Comunicadores Sociales debe incluir prácticas educomunicacionales sustentadas sobre modelos comunicacionales dialógicos y horizontales, esquema que es posible articular en las redes sociales. Se pretende la combinación de encuentros presenciales y virtuales que habiliten la “conversación” entre alumn@s y docentes estimulando la participación y reflexión de todos los participantes.

Los procesos de enseñanza aprendizaje en entornos virtuales sustentados en la “Pedagogía de la Interactividad” (Aparici & Silva 2012)[1]cuyos pilares son la participación, la interacción, el diálogo y la coautoría- permiten la configuración de escenarios alternativos y complementarios al aula tradicional que potencian los aprendizajes significativos.

Aparici (1992) habla de “desarrollar propuestas, proyectos e investigaciones que vinculen las nuevas formas de comunicación con la enseñanza y el aprendizaje”[2]. Mientras la UNESCO invita a “Promover cambios en las políticas educativas, a partir de los cambios de paradigmas educativos vigentes para asegurar aprendizajes de calidad, tendientes al desarrollo humano, para todos a lo largo de la vida(Unesco, 2002:6 en Ascencio Cabot 2012:03)[3].

En el caso de la formación de Comunicadores Sociales, proponer estos nuevos escenarios adquiere mayor relevancia ya que, los alumnos podrán encontrar en el ámbito virtual no sólo un espacio de enseñanza aprendizaje sino un campo laboral en franca expansión. Desarrollar competencias cognitivas, digitales, emocionales y comunicacionales en estos nuevos medios los prepara de modo práctico, como profesionales de la comunicación en las redes.

Consideramos que la Educación Superior debe contribuir sustancialmente no solo a la formación de profesionales sino, más allá de ello, de ciudadanos participativos que intervengan reflexiva y críticamente en una sociedad marcada por los cambios científico tecnológicos y los nuevos medios de autocomunicación de masas (Castells 2010)[4], dos temas que se abordan permanentemente desde la asignatura Introducción a la Comunicación Social de la Ciencia.

L@s docentes encargados de diseñar los contenidos para la asignatura desde esta perspectiva deberán tener perfiles de mediadores a fin de que puedan permitir y estimular nuevas maneras de pensar. Deben ser capaces de “reinventar una nueva arquitectura de los saberes y de alguna manera, de reinventar su profesión docente” (Aparici & Silva 2012:57)[5]

Será est@ docente mediador equien tenga a su cargo facilitar el acceso y construcción del conocimiento a través de múltiples fuentes y formas del material educativo y, en especial, a partir del empleo de los nuevos medios de comunicación –en este caso las redes sociales-y del ecosistema comunicacional actual.

 

Para encarar esta articulación educomunicacional en el marco de la asignatura se vuelve importante conocer con mayor profundidad cómo utilizan l@s alumn@s las redes sociales y con qué fines.                   

 

3.   Definiciones conceptuales

Redes Sociales. Facebook y Twitter

Podemos definir a las Redes Sociales como “una serie de nodos o puntos unidos entre sí (red) siendo estos nodos individuos (social)”.[6] Estas Redes Sociales existen sin que Internet sea partícipe de su creación, pero es justamente Internet la que “da visibilidad a los componentes de mi red social sobre el resto de nodos en la red, aumentando exponencialmente el grado de comunicación entre los nodos”. (Fernández, 2008: 2)

En esta investigación las Redes Sociales Facebook y Twitter son abordadas como medios de autocomunicación de masas (Castells 2009) en el que se articulan mensajes e interacciones.

Facebook, fundada en 2004 y abierta al público general en 2006 tiene más de 10 millones de usuarios en la Argentina, sobre un total de 850 millones en todo el mundo. Según una estadística del portal SocialBakers.com[7], a junio de 2012, la cantidad de usuari@s de Facebook en Argentina es de 19 millones. La penetración local de la red es del 44.03% comparada con la población del país y de 68.40% en relación a los usuarios de internet.

El mayor grupo por edad es de 18–24 con un total de 4.914.983 usuari@s, seguidos del grupo de los que tienen 25–34.

En cuanto a Twitter, se trata de una red social basada en microblogging, creada a comienzos del 2006 que en los últimos dos años ha experimentado un vertiginoso crecimiento a escala mundial. Según datos extraoficiales –la compañía no confirma ni rectifica su exactitud- habría superado las 500 millones de cuentas en febrero de este año. La consultora ComScore[8] publicó en su página web, que Argentina es el séptimo país del mundo con mayor penetración de Twitter (18%) detrás de los Países Bajos (26,8%), Japón (26,6%) y Brasil (23,7%)

 

Educomunicación

En su libro la Educomunicação: o conceito, o profissional, a aplicação (2011)[9], Ignacio Soares define a la Educomunicación como el conjunto de acciones para crear y desarrollar ambientes favorecedores de diálogo social, a través de una suma de acciones en varios subcampos: la “educación para la comunicación”; la “mediación tecnológica”; la “expresión comunicativa”; la “pedagogía de la comunicación” y la “gestión de los procesos comunicativos en espacios educativos”.

 

Siguiendo a García Mantilla (2001) podemos decir que la Educomunicación “aspira a dotar a toda persona de las competencias expresivas imprescindibles para su normal desenvolvimiento comunicativo y para el desarrollo de su creatividad. Asimismo, ofrece los instrumentos para: comprender la producción social de comunicación, saber valorar cómo funcionan las estructuras de poder, cuáles son las técnicas y los elementos expresivos que los medios manejan y poder apreciar los mensajes con suficiente distanciamiento crítico, minimizando los riesgos de manipulación”(García Mantilla 2001).[10]

 

En tanto, para Aparici (2005) la Educomunicación, Comunicación Educativa o Educación para los Medios, es el campo de estudios que tiene como objetivo la enseñanza de los medios. “Esta disciplina se ocupa de estudiar los medios de comunicación y las tecnologías digitales de la información con el fin de conocer las construcciones de la realidad que realizan y, al mismo tiempo, ofrecer los instrumentos para expresarse a través de ellos. Este tipo de estudio no es sólo de carácter teórico, sino también de carácter práctico y experiencial, donde se ponen en juego, sobre todo, diferentes dinámicas de comunicación y producción. El desarrollo de la comunicación educativa está íntimamente vinculado a su integración en el currículum obligatorio”. (Aparici 2005:89)[11].

 

Queremos señalar aquí que la utilización en las aulas de una nueva tecnología, como las redes sociales que en este proyecto mencionamos, no representa en sí misma una práctica educomunicacional. A diario se incorporan nuevos dispositivos al proceso de enseñanza aprendizaje sin mantener una actitud reflexiva y crítica que permita analizar sus potencialidades; limitándose a aprender su uso práctico y según los paradigmas tradicionales de transmisión. Nuevos dispositivos para viejas prácticas. El objetivo educomunicacional de incluir a estos nuevos medios de autocomunicación de masas es el de habilitar canales de interacción horizontales y dialógicos entre docentes y alumn@s próxim@s a graduarse.

 

Comunicación Social de la Ciencia        

La Comunicación Social o Pública de la Ciencia es entendida en este proyecto particular y en la materia en general como una “Práctica social que consiste en la recreación de conocimientos científicos y tecnológicos de forma contextualizada, crítica y sin perder rigurosidad; con el fin de que éstos logren ser apropiados por públicos amplios para generar una visión más crítica sobre su desarrollo y aplicación”. (Erazo 2010)[12].

 

Cortassa por su parte, propone que toda práctica que promueva la comprensión pública de la ciencia debería trascender el concepto de “educar” científicamente al público, como logros pedagógicos para superar la brecha cognitiva. “En su lugar, debe contribuir la de sostener una relación entre expertos y legos que permita compartir diferencialmente el conocimiento y sobre esa base común, construir un diálogo más efectivo en la esfera pública”. (Cortassa 2008:132)[13]

 

4.   Antecedentes empíricos

En el año 2009 la Universidad de Palermo (Buenos Aires, Argentina) junto a la consultora TNS Gallup realizaron por tercera vez consecutiva el Estudio “La Voz de la nueva Generación” [14]Se trató de una muestra de cobertura nacional, a lo largo y ancho de Argentina. Se entrevistaron 895 jóvenes cuyas edades oscilaron entre los 10 y 24 años.

En el marco de los hábitos de uso de la computadora y de los chats, el trabajo consultó particularmente acerca del uso de redes tipo Facebook y Fotolog. En sus resultados se destaca que, el 17% de la población bajo análisis utiliza estas herramientas virtuales al menos una vez por semana, y el 7% lo hace todos o casi todos los días. Este hábito cotidiano crece en el nivel alto (23% contra 3% de los niveles bajos) y en la Capital Federal (18% contra 6% en el interior del país). Siete de cada diez jóvenes (74%) declararon no utilizarlo nunca.

Para explicar las razones del uso de Facebook y Fotolog, la Universidad de Palermo y TNS Gallup preguntaron a los jóvenes para qué usan estas herramientas. Se concluye que lo hacen principalmente para aumentar el contacto con amigos y a su vez para ampliar su red de conocidos: el 45% lo usa para “estar en contacto con sus amigos” y el 31% para “conocer gente nueva / conocer y hacer amigos”. Para “ver fotos” lo usa el 33%, “porque es divertido”, el 17%, para “contar mis cosas”, el 10% y “porque todo el mundo lo hace”, el 5%.

En las conclusiones finales del Estudio, Constanza Cilley, Directora de Investigación de TNS Gallup, subrayó que “los datos recabados confirman que la relación de la generación más joven con la tecnología es fuerte. Sin embargo, nuestros datos demuestran que la brecha tecnológica aún es muy marcada. Fruto de esta diferencia, vemos como la tecnología segmenta la comunicación de este grupo con sus pares de acuerdo a nivel socioeconómico y zona. Si bien los mensajes de texto vía celular están extendidos en todos los sectores, el chat, los fotologs y redes tipo Facebook que generan tanto fanatismo en algunos estratos, son considerablemente menos frecuentes en otros”.(UP-TNS Gallup 2009:10)[15]

Otro antecedente empírico que aquí mencionamos es un estudio exploratorio a pequeña escala, conducido con un grupo de 82 jóvenes en Bogotá, Colombia: “Juventud Digital: Revisión de algunas aseveraciones negativas sobre la relación jóvenes-nuevas tecnologías” (Acosta Silva & Muñoz 2012)[16]. Los autores siguieron la hipótesis de que muchas de las aseveraciones que usualmente se realizan sobre las interacciones entre los sujetos jóvenes y la tecnología “están basadas más en hipérboles que en un verdadero sustento fáctico aplicable a la juventud colombiana”. Consultaron a la población investigada en torno a cinco ejes temáticos que incluyeron el uso de las redes sociales y puntualmente Facebook por parte de los encuestados. De sus respuestas concluyeron que “es necesario realizar más investigaciones que soporten lo que se afirma, ya que no todo corresponde a la realidad, sea por exceso, por defecto o por falta de información”. (Acosta Silva & Muñoz 2012:107)[17].

 

Acosta Silva y Muñoz aseguran que en el ojo de la revolución digital que modifica y pone en tensión la relación Sociedad-Tecnología, se encuentran l@s jóvenes “visibilizados gracias a sus páginas web, a sus creaciones innovadoras, a su intercambio de archivos sin restricciones, a sus millones de fotos y videos, serían ellos y ellas blanco de críticas, llegándolos a describir como “cínicos, furiosos, violentos y ensimismados en su propia cultura carente de amor y colmada de música rap, drogas, ira, graffitis [sic] e incluso pornografía” (Tapscott, 1998, p. 5)”. (Acosta Silva & Muñoz 2012:109) Frente a este panorama los autores se preguntan si efectivamente tienen sustento las reiterativas afirmaciones e imágenes que ilustran los mensajes en torno a las apropiaciones de la tecnología por parte de la juventud y que derivan en miradas y preconceptos negativos.



[1] Aparici, R. & Silva, M. (2012) “Pedagogía de la Interactividad”. Revista Comunicar 38, pp 51-58.
[2] Aparici, R (1992) mencionado en Avila Muñoz, P. Enseñanza y formación en comunicación educativa en Latinoamérica.
[3] Asencio Cabot, E. (2012) “Una alternativa didáctica para el perfeccionamiento del proceso de enseñanza-aprendizaje de las ciencias”. Revista Ibero-Americana de Educação. Nº 58 (2012), pp. 81-97
[4] Presentación del libro “Comunicación y Poder” a cargo de Manuel Castells en la Universidad Complutense de Madrid 08/11/2010
[5] Obra citada.
[6]Fernández, S. (2008) Redes Sociales Fenómeno pasajero o reflejo de un nuevo internauta. En TELOS. Cuadernos de Comunicación e Innovación (76)
[7] Datos disponibles en: http://www.socialbakers.com/facebook-statistics/argentina
[8] www.comscore.com http://www.comscore.com/esl/About_comScore
[9] Soares, I. (2011) Educomunicação: o conceito, o profissional, a aplicação” Contribuições para a reforma do Ensino Médio. Capítulo 4.São Paulo. Paulinas
[10] García Matilla, A.; (2001) “Educación y comunicación” en Escuela y Sociedad 2001. Ponencia inaugural de las Jornadas de Formación del Profesorado convocadas bajo el enunciado Lenguajes, comunicación y técnicas. Gobierno de Cantabria, Consejería de Educación y Juventud. Dirección General de Juventud.
[11] Aparici, R. (2005) “Medios de Comunicación y Educación” en Revista de Educación, núm. 338 (2005), Ministerio de Educación y Cultura, España., pp. 85-99
[12] Erazo, M.A Ponencia “¿Cómo se cuenta el conocimiento científico y la cultura de la ciencia?” presentada en el Seminario Iberoamericano “La cultura y la ciencia narradas por los periodistas: Retos y Oportunidades”. Madrid 2010.
[13] Cortassa, C. G. (2008) “Comunicación pública de la Ciencia: del Monólogo alfabetizador al diálogo epistémico y sus condicionantes”. Disponible en http://www.oei.es/forocampinas/PDF_ACTAS/COMUNICACIONES/grupo1/052.pdf
[14] Universidad de Palermo-TNS Gallup Tercer Informe La tecnología según los jóvenes argentinos. Estudio “La Voz de la nueva Generación” Argentina 2009. Disponible en: http://www.palermo.edu/economicas/PDF_2009/UPGALLUP/UP-TNSUP3%20.pdf
[15] Obra citada
[16] Acosta Silva, D. A. & Muñoz, G. (2012). “Juventud Digital: Revisión de algunas
aseveraciones negativas sobre la relación jóvenes-nuevas tecnologías”. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 10 (1), pp. 107-130.
[17] Obra citada

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